Desde el Pangue cargamos los kayaks, salvavidas y el resto del equipo para comenzar la travesía por el río Palena hacia la reserva natural “Añihue”, un hermoso lugar ubicado cerca del puerto Raúl Marín Balmaceda, y en la desembocadura del río Palena. Una vez en el punto de partida, preparamos el equipo, ajustamos los salvavidas y tomamos los remos para comenzar la travesía. Remar por aguas tranquilas, entre bellos árboles de la zona sintiendo solo el sonido del agua y de los pájaros, es una experiencia indescriptible. Como no hay referencias muy claras, al pasar por un gran tronco te dabas cuenta de la velocidad que uno alcanza remando en los kayaks y es ahí cuando decides que es la mejor forma de conocer y adentrarte en la naturaleza: es silencioso y eficaz, y seguro como para permitirte parar para dar un respiro y disfrutar del bello entorno. Cuando llegamos a destino nos quedamos con una enorme sensación de renuevo por tan armonioso paisaje, y con una sensación de paz por habernos internado en él y por no alterarlo en lo más mínimo. Recomendable completamente para los amantes de la naturaleza, y para los que saben interpretar su silencio.


